

No es guerrerense ni un dirigente formal de Morena, pero le gusta venir a Guerrero para generar desencuentros y polémica con su estilo de hacer política.
Tampoco forma parte del gabinete de la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo.
En efecto, me refiero a Héctor Ulises García Nieto, actual titular de la Secretaría de Movilidad (Semovi) del gobierno de la Ciudad de México, y que en 2021 entregó malas cuentas como dirigente de Morena en la capital del país, pues en esa elección la oposición se alzó con el triunfo en la mitad de las alcaldías y obtuvo muchas curules en el Congreso local.
Del 2024 al 2026 ha realizado varias giras a Guerrero, y no para unificar a las bases de Morena.
Héctor Ulises García Nieto ha sostenido encuentros con personajes que en su momento compitieron contra Morena o fueron dirigentes o gobernantes del PRI, del PRD y de Movimiento Ciudadano.
El 19 de febrero de 2024, por ejemplo, el ex gobernador priista y perredista, Ángel Aguirre Rivero, a través de su cuenta de X (antes Twitter) posteó lo siguiente:
“Hoy desayuné con mi amigo Héctor Ulises García Nieto, delegado de Morena para los estados de Guerrero y Morelos, con quien abordamos diversos temas sobre el proceso electoral que se avecina”.
La imagen generó muchas reacciones de militantes de Morena en contra del citado ex gobernador que en 2014 tuvo que dejar el poder por los lamentables hechos de Iguala.
En entrevista para el periódico “El Sur”, García Nieto justificó dicha reunión para agradecerle al ometepequense la manifestación pública a favor de la candidata a la Presidencia de la República, Claudia Sheinbaum.
También señaló que el ex gobernador ofreció “hacer todo lo que estuviera a su alcance” para que la morenista gane la Presidencia.
“La ve muy bien, creo que él ya tiene una definición muy clara en relación al proceso y eso fue lo que platicamos”, dijo. (El Sur, 21-febrero-2024).
Y así fue. Por un lado, Ángel Aguirre respaldó a algunos de sus amigos y excolaboradores que contendieron por un cargo local en el PRI y el PRD, y para la Presidencia se la jugó con Claudia Sheinbaum. Así ha sido siempre, un ambicioso vulgar y traidor político por excelencia.
Este fin de semana, Héctor Ulises García encabezó otra reunión en Chilpancingo. Y no le fue bien que digamos, porque ahora se echó en contra a la dirigencia estatal y a la presidenta del Consejo Estatal de Morena, Marcia Elsa Valencia Guzmán.
A través de un comunicado, Valencia Guzmán señala que Guerrero “no se construyó desde el oportunismo ni desde el cálculo personal”.
Y prosigue: “Este movimiento ha costado sangre, sudor y organización colectiva, ha sido levantado por la militancia, las bases y el pueblo de Guerrero”.
También precisó que “resulta inverosímil que quien no vive en Guerrero ni conoce de fondo su realidad política y social pretenda venir a nuestro estado como si se tratara de un feudo, para decirnos quién puede o no representar al movimiento de la Cuarta Transformación”.
A la jefa de Gobierno de la Ciudad de México, Clara Brugada Molina, le solicitó que revise la actuación de sus funcionarios en el estado de Guerrero y, en particular, de Héctor Ulises García Nieto.
Muchos militantes de base de Morena en Guerrero consideran que el citado funcionario de la Ciudad de México pretende contener o debilitar la ruta del senador Félix Salgado Macedonio, quien desde 1993 ha buscado la gubernatura de la entidad. Y para ello, ha armado un bloque conformado en su mayoría por ex priistas y ex perredistas, que buscan resucitar políticamente.
En los hechos, Héctor Ulises García Nieto pretende posicionar la imagen de la senadora Beatriz Mojica Morga, quien busca ser candidata a la gubernatura por Morena. En 2015 lo intentó a través del PRD, instituto político del que fue secretaria general nacional. Y en 2018 concedió una entrevista a Milenio Televisión y aprovechó para señalar que nunca se pasaría al movimiento de Andrés Manuel López Obrador, porque “no comparte las visiones autoritarias”.
Es cierto, todo ciudadano puede reunirse o asociarse políticamente en el país, pero muy mal se ven aquellos personajes políticos que les gusta ser pastoreados por forasteros.
Queda claro que Héctor Ulises sólo es factor de división en Morena-Guerrero. No suma, resta. Y lo que es peor: descuida su función como servidor público en el gobierno de la Ciudad de México.
¡Ojo, doña Clara Brugada!