Abelina a la práctica de la auditoría forense

La obstinacion y por la misma soberbia, la edil del puerto de Acapulco, Abelina López vuelve estar sometida a una investigación desde la Auditoría Superior de la Federación (ASE) por actos de corrupción en el desvío de recursos públicos.

En medio del ruido político y de una administración que ha dado problemas financieros en vez de resultados, la alcaldesa porteña deberá comprobar en una auditoría forense a la Cuenta Pública 2025, de la que se aferra de solventar

Cabe indicar, que una auditoría forense no es una revisión de rutina, es un procedimiento especial que se aplica cuando hay señales de posibles irregularidades, diseñado para rastrear contratos, convenios y el uso real del dinero público.

En variadas notificaciones, la Auditoría Superior de la Federación (ASF) ha determinado una vez más que el gobierno municipal de Acapulco es el único ayuntamiento de Guerrero que enfrenta este tipo de revisión en hechos y actos de corrupción.

La práctica de la auditoría forense no busca encontrar ciertos errores administrativos, toda vez que la función de revisión, es bajo rastreos en los desvíos de recursos y de corrupción, de lo que es un hecho del mal uso incorrecto a lo referente.

Entre el defecto de carácter egocéntrico y de orgullo político, Abelina se ha convertido en una alcaldesa obstinada en respetar y solventar varías ocasiones notificaciones desde los órganos fizcalizadores del orden estatal y federal.

Además de los señalamientos directos de desvío y corrupción, la presidenta del principal destino turístico en Guerrero tiene Acapulco en escenarios vulnerables con pésimos servicios públicos, en el caso del problema histórico del agua.

La franja turística de la costera Miguel Alemán en caos, de lo que también se cuelga en el argumento y la justificación por los dos huracanes registrados en años anteriores, sin que haya oficio en el servicio público en edil y su aparato de gobierno.

Es decir, un Acapulco colapsado entre dilemas complejos de inseguridad, donde no hay control en detener y menos disminuir este cáncer delictivo que se ha generado en el primer y este segundo periodo de gobierno municipal.