Por Ricardo Castillo Barrientos
¡Otra vez la burra al trigo!
No hay movimiento político en Guerrero que no se le achaque al ex gobernador Ángel Aguirre Rivero, por la participación política de algunos de sus ex colaboradores en corrientes, grupúsculos, facciones o “tribus” al interior de MORENA y MC, aunque en el partido en el poder se prohíbe estatutariamente en el artículo 3º.
Apenas el sábado pasado, se reunió por primera vez dentro del territorio guerrerense el grupo denominado “Constructoras y Constructores del Segundo Piso de la Cuarta Transformación”, con el objetivo central de coadyuvar al fortalecimiento del gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo.
El grupo de marras jefaturado por el vicecoordinador de la Cámara de Diputados federal, el zacatecano Alfonso Ramírez Cuellar, fundador de “El Barzón” y el secretario de Movilidad de la Ciudad de México (SEMOVI), Héctor Ulises García Nieto, ex dirigente de MORENA en la CDMX (se perdió la mayoría de alcaldías) ex delegado guinda en Guerrero y promotor de la Red de Apoyo de CSP.
Este grupo había realizado reuniones en Cuernavaca y en la CDMX, donde se dieron cita personajes con claras ambiciones políticas, tendientes a la sucesión gubernamental, se especula en ese sentido.
En la última reunión celebrada en el hotel Holiday Inn, en Chilpancingo, se adhirieron nuevos personajes como los diputados federales Irugami Perea Cruz (no lo pierda de vista) y Javier Taja Ramírez, además, el ex gobernador interino, Rogelio Ortega Martínez. Ya pertenecían al grupo, la senadora Beatriz Mojica Morga, Arturo Martínez Núñez, secretario de Arte y Cultura del CEN, el ex alcalde Alberto López Rosas y el ex candidato del PRI a la gubernatura y ex candidato de MC a senador, Mario Moreno Arcos.
No faltaron columnistas de medios de medios digietales, en endilgarle la autoría del evento al dos veces ex gobernador Ángel Aguirre Rivero, lo habían reiterado en ocasiones anteriores y en otros casos, cuando es sabido su distancia de la política partidista como lo enfatiza en el post publicado en la red social X donde señala:
“Reitero con toda claridad: no participo en ese grupo, no lo conozco y no formo parte del proceso electoral. Mi compromiso es con la estabilidad, la gobernabilidad y el respeto a las decisiones ciudadanas”.
“Condeno a quienes al amparo del anonimato y cobardía, usen mi nombre para sembrar confusión con propósitos perversos ante el proceso electoral que se avecina”.
“Respeto a quienes participaron y su derecho a reunirse, así como el uso de símbolos nacionales -incluida la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo- pero eso no implica respaldo, aval ni cercanía política de mi parte”.
Son algunos de los aspectos del deslinde del ex gobernador costachiquense, dejando en claro que no tiene ningún nexo con esa organización, aunque varios de los principales concurrentes formaron parte de su gabinete, caracterizado por la pluralidad política en la conformación de la administración pública estatal aguirrista.
Como adendum se tiene conocimiento sobre la vigencia del grupo independiente “Izquierda Progresista Guerrerense“ (IPG), cuyos integrantes tienen la libertad sin cortapisa de militar en el partido que quieran y respalde sus aspiraciones políticas.
Solo falta decir, si alguien resulta “embrazado” también sería culpable Ángel Aguirre, porque le enjaretan todo tipo de movimiento o acciones políticas que ocurren en la entidad, sin que éste tenga nada que ver, respetando los cánones de la política nacional. Se le reconoce como el político profesional más completo de Guerrero, razón suficiente para que algunos de sus malquerientes se sientan desplazados en imagen pública y ordenen campañas mediáticas en su contra, por la preocupación que regrese por sus fueros, cuando ya desempeñó los cargos políticos más importantes de la entidad.