Chilpancingo, Gro., 19 de enero de 2026.- El Congreso local exhortó a la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semaren)para que, en coordinación con la Procuraduría de Protección Ambiental, ambas del estado, realicen labores de inspección y vigilancia a fin de determinar si las obras y actividades que se llevan a cabo dentro del Parque Estatal Bicentenario se ajustan a lo dispuesto en su decreto de declaratoria como Área Natural Protegida y, en caso de violaciones, se promuevan las sanciones administrativas y penales contra quien resulte responsable.
Asimismo, el exhorto se hace extensivo a Semaren para que, en coordinación con el Ayuntamiento de Acapulco de Juárez, se implementen acciones urgentes de restauración y conservación en las zonas afectadas del parque.
Al fundamentar el dictamen, la diputada Obdulia Naranjo Cabrera, presidenta de la Comisión de Recursos Naturales, Desarrollo Sustentable y Cambio Climático, explicó que, tras el análisis del punto de acuerdo presentado por el diputado Alejandro Carabias Icaza, se determinó aprobarlo en sentido positivo ante la importancia ambiental, ecológica y social del Parque Estatal Bicentenario.
La legisladora informó que este espacio natural, decretado como Área Natural Protegida en 2010, cumple una función estratégica como corredor biológico, pulmón verde y zona de recarga de mantos acuíferos para el puerto de Acapulco, además de albergar especies de flora y fauna protegidas, algunas en riesgo de extinción.
Señaló que existen antecedentes de invasiones, construcciones irregulares y posibles cambios de uso de suelo dentro del polígono del parque, situaciones que se agravaron tras el impacto del huracán Otis, lo que hace indispensable la intervención inmediata de las autoridades ambientales para garantizar el cumplimiento del marco legal vigente.
Finalmente, subrayó que el exhorto busca fortalecer la protección del Parque Estatal Bicentenario, frenar cualquier actividad que contravenga su decreto de creación y asegurar la restauración y conservación de las áreas dañadas, en beneficio del medio ambiente, la biodiversidad y la calidad de vida de las y los habitantes de Acapulco.