
Aún cuando en Acapulco existen solo dos hospitales regionales de tercer nivel, el Vicente Guerrero del Seguro Social y el reciente en operación del ISSSTE, tales nosocomios se encuentran en condiciones de manera vulnerable.
Lo anterior es evidencia de la falta de sensibilidad, de la que rebasa su capacidad moral de atención a los derechohabientes, particularmente aquellos pacientes que padecen con diagnósticos de alto riesgo canalizados a otros hospitales.
Más allá de la intervención de la presidenta Claudia Sheinbaum para salvar la institucionalidad del Hospital Regional de Alta Especialidad en Acapulco, el nosocomio opera de manera irregular, sin que haya una atención de calidad.
Señalan de forma directa ante estas condiciones endebles del nuevo hospital, al director general del ISSSTE, Martí Batres Guadarrama a quien culpan por el completo abandonó a falta de capacidad de especialistas, entre otras irregularidades.
En opiniones encontradas al interior del Hospital Regional de Alta Especialidad, señalan que el nosocomio lo contaminaron políticamente, debido a lo inoperable por no contar con personal especializado capaz para su funcionalidad.
Lamentablemente en el nuevo hospital las cosas no han cambiado ni mejorado las condiciones de operación por los mismos vicios, actitudes y negligencias que han sido causa de las constantes inconformidades de los derechohabientes
Por ello, el señalamiento directo al director General del ISSSTE, Martí Batres quien le esta fallando a la presidenta Claudia Sheinbaum, en un entorno de abandono de forma institucional y a punto de ser colapsado el hospital de especialidades
De tal manera, que los traslados de enfermos graves de alto riesgo a la Ciudad de México o al hospital Centenario de Cuernavaca; es producto de la falta de planeación para integrar la capacidad operativa hospitalaria de tercer nivel.